Cambio climático, ¿el fin del planeta tal y como lo conocemos?

El cambio climático es un problema global, producido en gran medida por la acción del ser humano, que afecta al conjunto del planeta. A día de hoy, intentar ocultar su existencia es imposible. La comunidad científica, los fenómenos meteorológicos adversos, la descongelación de los polos y la desaparición de especies, lo hacen evidente e innegable.

Existen informes e importantes investigaciones al respecto que abarcan distintos ámbitos, períodos amplios y períodos concretos de tiempo. A pesar de que el estudio sobre el cambio climático no ha sido una tarea sencilla, los científicos han tenido que añadir impedimentos y poca colaboración por parte de empresas, instituciones y gobiernos a lo largo de la historia.

Pero, ¿cuándo se habló por primera vez sobre el cambio climático? ¿es un fenómeno del siglo XXI o ya se tenía constancia de su existencia con anterioridad? ¿es un proceso natural? ¿Cómo ha sido su evolución en los últimos años?

Encuentra en este artículo las respuestas a todas estas preguntas, y muchas otras más, sobre la historia del cambio climático.

¿El cambio climático es un proceso natural? ¿Y el efecto invernadero?

En 1975, Wallace Smith Broecker fue el primer científico en acuñar el término de “cambio climático” con su informe Cambio climático: ¿Estamos al borde de un calentamiento global?

En su artículo, Broecker alertaba sobre este fenómeno basándose en pruebas realizadas por él mismo, así como de otros investigadores. Gracias a su forma de comunicarlo captó la atención del mundo entero, un logro que ningún otro experto había conseguido hasta el momento.

Pero, ¿qué es el cambio climático? ¿Es un proceso natural? No, el cambio climático es la principal consecuencia de las actividades contaminantes y destructivas del ser humano. Si bien no es un proceso natural, sí que afecta a un fenómeno que sí lo es: el efecto invernadero.

El efecto invernadero permite que la vida sea posible en la tierra. Impide que parte del calor que recibimos del sol se propague hacia el espacio. Pero para que este proceso tan delicado no sea contraproducente debe mantenerse en perfecto equilibrio.

Si la radiación saliente fuese mayor que la que entra se produciría un grave enfriamiento del planeta. El efecto contrario traería un calentamiento, lo que estamos sufriendo en la actualidad y que está causando un cambio climático.

Hasta 1992 se negó el cambio climático

Desde hace más de un siglo, la Tierra ya nos estaba dando señales de que estábamos alterando el medio ambiente. El desarrollo industrial y las sucesivas guerras mundiales solo contribuyeron a debilitar el frágil equilibrio del efecto invernadero.

A mediados del siglo XVIII, el científico francés Joseph Fourier concluyó que la distancia del Sol respecto a la Tierra era la causa por la que nuestro planeta era habitable. Años más tarde, John Tyndall y Eunice Foote midieron la cantidad de calor que podían almacenar ciertos gases como el CO₂.

En el año 1896, el científico sueco Svante Arrhenius recogió toda esta información y advirtió: los combustibles fósiles podrían dar lugar a un calentamiento acelerado del planeta. Asimismo, determinó que la temperatura media superficial no debía sobrepasar los 15 °C.

Desafortunadamente, todas las evidencias fueron rechazadas hasta finales del s. XX. En la década de los 30, Guy Callendar consiguió -en vano- demostrar la relación entre la subida de las temperaturas con la actividad humana y las emisiones de gases.

Y así hasta que en 1992 nadie pudo dar más la espalda al problema y la ONU aceptó que el cambio climático era una amenaza creada por el hombre.

Evolución del cambio climático

La evolución del cambio climático no ha sido siempre igual. A lo largo de la historia han habido períodos más intensos que otros, pero la tendencia siempre se ha mantenido al alza.

Según el Quinto Informe de Evaluación publicado por la ONU: “De 1880 a 2012 la temperatura media mundial aumentó 0,85 °C”. Un incremento aparentemente leve, pero que produjo a una subida del mar de 19 centímetros desde 1901 hasta 2010.

Si bien estos datos ya son bastante preocupantes, la situación no parece haber mejorado, según el último análisis entre 2015 y 2019. Aquí te dejamos algunas cifras:

  • El nivel de acidez de los océanos ha aumentado en un 26 % desde los comienzos de la Revolución Industrial.
  • La temporada de huracanes de 2017 fue una de las más devastadoras que se haya conocido jamás.
  • Las olas de calor, fueron el peligro meteorológico más mortífero.
  • El derretimiento anual de la cubierta de hielo de la Antártida ha aumentado al menos seis veces.

La contaminación generada por la sobreproducción, el transporte, la quema de fósiles y la deforestación está teniendo un gravísimo impacto ambiental.

5 evidencias que demuestran el cambio climático

A lo largo de la historia del cambio climático, las evidencias que lo demostraban han estado presentes. Hoy, esas evidencias son causa y consecuencia que están afectando a la seguridad y calidad de vida de todos.

A continuación, te dejamos 5 evidencias recientes:

Necesitamos un cambio de hábitos, no climático

Después de más de un siglo y medio de industrialización, deforestación y agricultura a gran escala, ha llegado el momento de parar. Si bien las consecuencias actuales ya son irreversibles, lo que sí podemos es evitar que sigan empeorando.

Adoptar un estilo de vida más sostenible, apoyar el desarrollo de energías limpias y contribuir en la economía circular es clave. A partir de ahora, el cambio deberá ser de hábitos y no climático. El futuro de las próximas generaciones depende de lo que hagamos hoy.

La naturaleza ha demostrado que sin nosotros ella puede continuar perfectamente. Por lo tanto, evitemos llegar a este punto. Entre todos, y dentro de la medida posible de cada uno, debemos contribuir para bien en la historia del cambio climático.