129.000 millones de mascarillas desechables amenazan los océanos

A causa del coronavirus, las mascarillas desechables han pasado a ser el producto más vendido este 2020. Hasta el momento, el uso de mascarillas era casi exclusivo de los profesionales sanitarios. Excepto en Asia, el resto del mundo vivía ajeno a ellas. 

Sin embargo, la nueva normalidad ha hecho obligatorio su uso para evitar la propagación de la COVID-19. Una medida que, si bien es necesaria, también está causando graves consecuencias en el medio ambiente.

Las mascarillas desechables están contaminando al planeta y poniendo en riesgo importantes medidas como la ley contra los plásticos de un solo uso. Para que podamos hacernos una idea del daño potencial que suponen, WWF publicó un informe con unas cifras alarmantes:

«Si solo el 1% de las mascarillas se desecharan de forma incorrecta y se dispersaran en la naturaleza, esto daría lugar a que hasta 10 millones de mascarillas al mes contaminarán el medio ambiente», según unas estimaciones recogidas por la organización.

En este artículo, te explicamos por qué las mascarillas desechables están contaminando al planeta. Si tú también quieres aportar tu granito de arena, lee hasta el final.

129.000 millones de mascarillas desechables amenazan los océanos cada mes

¿Sabías que solo en la ciudad de Wuhan, en China, el volumen de desechos médicos quintuplicó su cifra habitual? Se alcanzaron las 240 toneladas al día, según South China Morning Post.

En España, los datos tampoco son esperanzadores para el medio ambiente. En nuestro país, se han adquirido más de 600 millones de mascarillas quirúrgicas, según ha informado Greenpeace. En pocas palabras, “más de 1.300 toneladas de materiales plásticos desechables”, añaden. 

Con el objetivo de concienciar, a finales de julio la organización ecologista hacía saltar todas las alarmas. En su web, se hicieron eco de un estudio publicado por Environmental Science & Technology: “Cada mes se están usando en el mundo unos 129.000 millones de mascarillas desechables y 65.000 millones de guantes”. 

Sin duda, una cantidad desmesurada de residuos que difícilmente los vertederos e incineradoras puedan afrontar. ¿Esto qué significa? Que un porcentaje muy importante corre el riesgo de acabar en el fondo de los océanos. Un hecho que ya está sucediendo. 

Como prueba de ello, en WWF publicaron un vídeo bajo la campaña “Recoge tu guante por una naturaleza sin plásticos”.  En él, se pueden ver imágenes de mascarillas desechables y guantes flotando por el fondo marino. 

¿Es el fin de la ley contra el plástico de un solo uso?

El pasado año 2019, el Parlamento europeo aprobó una de las leyes más esperadas: la prohibición de los plásticos de un solo uso. La medida que afectaría, principalmente, a los palillos de algodón, cubiertos y pajitas, suponía un importante avance. 

Las Naciones Unidas estiman que 13 millones de toneladas de plástico son arrojadas al mar cada año y que la mitad del plástico producido a nivel mundial es para artículos de un solo uso.

Sin embargo, esta normativa no incluía las mascarillas desechables y guantes médicos por ser productos esenciales para la protección de los sanitarios. Ajenos a que, un año más tarde, estos invadirían cada rincón del planeta. 

Si bien el conjunto de la sociedad parecía estar cada vez más concienciada con el  zero waste, el coronavirus lo ha puesto todo del revés. 

¿Supondrá esto un paso atrás en la reducción del plástico? No tiene por qué, existen multitud de alternativas sostenibles

 “Es cierto que por motivos de higiene y salud no es factible prohibir el uso de plásticos de un solo uso mientras dure la emergencia sanitaria. Pero es muy importante evitar que, una vez resuelta la crisis, se produzca un mayor problema ambiental. No hay que olvidar que la problemática de la contaminación por plásticos seguirá aún presente”, explica Ethel Eljarrat, investigadora del Departamento de Química Ambiental en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA – CSIC), en un artículo sobre este tema publicado en The Conversation

Las mascarillas desechables al contenedor gris, nunca al suelo

¿Sabías que una mascarilla higiénica común, abandonada en un entorno natural, puede tardar en degradarse entre 300 y 400 años? 

Es un mensaje que han lanzado en conjunto el  Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y de Consumo. La campaña “Recuerdos inolvidables. La mascarilla es para ti, no para la naturaleza”, busca sensibilizar a los ciudadanos sobre el mal uso de las mascarillas desechables.

Asimismo, recuerdan que las mascarillas desechables no son biodegradables ni pueden tirarse en el contenedor amarillo. Para poder liberarnos de ellas, debemos tirarlas al contenedor gris dentro de varias bolsas bien cerradas. 

Y es que, una mala gestión de estos residuos supone un grave peligro para la salud. El virus puede mantenerse latente y activo hasta 3 días en este tipo de materiales, recuerdan. 

¿Es posible revertir el daño de las mascarillas desechables?

Sí, en Rewinder llevamos a cabo un proyecto con el que ya hemos evitado el desecho de  casi 15 millones de mascarillas desechables. ¿Cómo lo hemos conseguido?

Gracias a nuestras mascarillas reutilizables: Rewinder Viroblock y Rewinder 40, ¿te sumas a la revolución?